Qué son las enfermedades reumáticas?

Las molestias que se originan de los músculos, huesos, articulaciones y los tejidos que los rodean son causas muy frecuentes de consulta médica. Estas molestias afectan la calidad de vida de los pacientes y en ocasiones pueden condicionarles discapacidad.

Más info...
Banner
¿Qué es la Artritis Idiopática Juvenil?

La Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) es una enfermedad reumática de la infancia caracterizada por inflamación articular persistente. Tiene una duración variable, irregular y en lo general larga, por lo que se dice que es una enfermedad crónica. Se piensa que es consecuencia de una respuesta anormal, de causa desconocida, de nuestro sistema de defensa, en el que éste pierde su capacidad para diferenciar lo "ajeno" de lo "propio" y ataca a las propias articulaciones.
Esta enfermedad se cree que se produce como resultado de una combinación de factores como son la predisposición genética y la exposición a algún agente ambiental, probablemente infeccioso.

Los síntomas de la AIJ incluyen: dolor y/o calor en las articulaciones afectadas, incapacidad o dificultad para moverse, rigidez especialmente después de dormir o de estar inactivo, hinchazón y/o deformidad de las articulaciones, malestar general y fatiga.


Para diagnosticarla, se debe identificar como una enfermedad que comienza antes de los 16 años, con inflamación articular que ha persistido por lo menos 6 semanas. El diagnóstico se basa en la historia clínica, exploración física y algunas pruebas de laboratorio complementarias. La AIJ incluye varios subtipos de artritis; la diferencia entre ellas se establece por la presencia o ausencia de síntomas como fiebre y erupciones en la piel o por el número de articulaciones inflamadas.


No hay terapia que cure la enfermedad. El objetivo del tratamiento consiste en que los niños tengan una vida normal y se prevenga el daño a órganos o articulaciones. El tratamiento se basa en el uso de medicinas que inhiben la inflamación articular y contribuyen a prevenir deformidades; los antiinflamatorios no esteroideos o AINES sirven para controlar el dolor producido por la inflamación.


El medicamento de primera elección que modifica el curso de la enfermedad es el metotrexato; este es efectivo en la mayoría de los pacientes y se combina con ácido fólico para disminuir el riesgo de efectos secundarios. Entre otros medicamentos utilizaados en el tratamiento de la AIJ están la sulfasalazina; la leflunamida y ciclosporina que se pueden utilizar cuando el metotrexato no ha podido controlar la inflamación articular. En los últimos años se han desarrollado nuevos tratamientos conocidos como biológicos, que son sustancias que atacan las moléculas encargadas de la inflamación, como son los Bloqueadores del Factor de Necrosis Tumoral. Los corticoesteroides son muy útiles en el tratamiento de los síntomas sistémicos que no responden a otras medicinas y en el tratamiento de complicaciones. Las infiltraciones articulares se utilizan cuando existe afectación de una o pocas articulaciones, así como cuando la persistencia de una contractura articular puede causar deformidad. La cirugía ortopédica está indicada en la sustitución de las articulaciones gravemente dañadas. La rehabilitación es un componente esencial del tratamiento, realizando ejercicios de forma regular para mantener la movilidad y fuerza, así como para evitar o corregir deformidades.

El pronóstico depende de la gravedad de la enfermedad, de la variedad clínica en que se presente y de que el tratamiento sea el adecuado y se inicie de forma precoz. En los últimos años el pronóstico ha mejorado de manera considerable gracias a los avances que se han producido en su tratamiento.