Qué son las enfermedades reumáticas?

Las molestias que se originan de los músculos, huesos, articulaciones y los tejidos que los rodean son causas muy frecuentes de consulta médica. Estas molestias afectan la calidad de vida de los pacientes y en ocasiones pueden condicionarles discapacidad.

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¿Qué es el lupus eritematoso sistémico?

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune (esto es condicionada por nuestro propio sistema inmunológico) de causa desconocida que puede afectar diversos órganos o sistemas. El LES tiene una presentación clínica muy variada e incluye manifestaciones que pueden ir desde leves hasta muy severas. Entre las manifestaciones clínicas más frecuentes de la enfermedad se encuentran la caída de cabello, fatiga, dolores articulares (con o sin inflamación), pérdida de peso, así como una variedad de manifestaciones cutáneas, localizadas en la zonas expuestas al sol como cara, cuello o antebrazos, o diseminadas en gran parte del cuerpo.

Ciertamente el lupus afecta cualquier órgano, aunque como se mencionó varía en la severidad; ejemplos de ello incluyen la afección de los pulmones, el sistema nervioso, el corazón o el riñón, que dicho sea de paso es uno de los principales órganos involucrados, lo que puede producir insuficiencia renal y es una de las principales causas de muerte consecuencia de la enfermedad no tratada.

Es necesario aclarar que, en general, no todos los órganos se afectan en el mismo paciente, ni al mismo tiempo; es por ello las diferentes formas de presentación que se observan en los enfermos. Por lo anterior es importante considerar que bajo la sospecha clínica de lupus el paciente sea valorado por un reumatólogo, quien es el médico especialista que diagnostica y trata a pacientes con esta enfermedad, si bien es cierto, que médicos de varias especialidades pueden requerirse para la atención integral de los pacientes.

No hay solo examen de laboratorio que confirme o descarte el LES, sino que es la combinación de signos y síntomas en un paciente dado lo que hace sospechar el diagnóstico. Para su valoración, se requiere de toma de estudios que nos hablen del estado que guardan los órganos que podrían estar afectados por la enfermedad así como la determinación de los exámenes llamados "inmunológicos" los cuales se requieren como ayuda diagnóstica y otros para vigilar el estado que guarda la enfermedad, esto es cuando se encuentra "activa" o "inactiva", lo cual es importante para la toma de decisiones terapéuticas.

Al no conocerse la causa que origina la enfermedad, el tratamiento no es específico, aunque ha habido grandes avances a este respecto. Frecuentemente el tratamiento puede incluir cuidados generales (como evitar la exposición solar intensa, uso de bloqueador solar, alimentación balanceada), analgésicos, anti-inflamatorios, cortisona y medicamentos inmunosupresores, estos últimos que particularmente actúan sobre el sistema inmunológico. Todos estos tratamientos no se encuentran exentos de efectos secundarios, pero, en general, los beneficios son mayores que los riesgos y su administración es necesaria para el control de la enfermedad, ya que hasta el momento no se ha encontrado cura para la misma. No obstante, estos medicamentos deben ser usados siempre bajo prescripción y vigilancia médica, en especial la cortisona y los inmunosupresores, ya que si no se administran con el cuidado requerido, pueden causar muchos efectos secundarios, la mayoría de ellos reversibles.